¡Hijos del botulismo! Hacer deportes acuáticos cuando no sabes nadar, con primos que no has visto en años y tener como única experiencia naval las lanchas de Chapultepec, las trajineras de Xochimilco y la lancha con fondo de cristal de Acapulco puede traer problemas… ¡serios problemas!
En casa, las celebraciones anuales representaban el pretexto perfecto para que la familia adquiriera un estado físico de la materia aun en estudio: el convertirse en muégano.
Al reunirse la familia iniciaba un extraño ritual. Todos reían, todos lloraban y hablaban de los buenos tiempos; mientras que yo tenia que hacer lo anterior con mis muñecos de los Thundercats o de los Amos del Universo hace casi 17 años.
2 de noviembre, 7:00 a.mUn zumbido de un mosquito transformer me levanto de mi aposento, una deliciosa cama en sabanas verde Shrek.
-¿Hola?-
-Hijo, habla tu mama (¿Todas las madres dicen la misma frase o solo la mia que teme al desconocimiento por parte de su hijo?) Te llamo por que tus primos van a ir a Valle de Bravo y quiero que nos acompañes.
Lo dude, lo pensé y al analizar el plan del día que consistía en correr para la Nike 10, comer pan de muerto, ver TV y comer pan de muerto, la respuesta fue sencilla.
¿Hay algo peor que llegar a un desayuno en que la última vez que viste a los presentes fue hace más de 17 años
-Vamos a ir a velear y hacer ski ¿vas?-

Si tan solo de mi boca no hubiera salido el SI ACEPTO, como de Desperate Housewives, en ese momento no tendria un dolor en el trasero, moretones en las piernas, la cara roja como camarón y tendría un poco de dignidad.
Mi experiencia naval, se resume a las trajineras de Xochimilco, las lanchas de Chapultepec y claro esta a la lancha con fondo de cristal en la que paseas por Acapulco.
-Pasame ese cabo-
Me pregunto que si los Argonautas alguna vez dieron una marometa y media en el barco con Jason, por que ese fue el resultado de un terrible resbalón en plena cubierta, maniobra que hubiese sido la envidia de cualquier volador de Papantla.
Acción seguida y dada mi inútil condición, decidí huir de las risas con un primo (desconocido hasta este día) haciendo ski. ¿Qué ciencia podría tener ser arrastrado por una lancha, únicamente siendo remolcado como auto descompuesto?
Tengo que confesar algo, no se nadar. Cuando voy a una alberca me quedo en la parte menos profunda, no se jugar caballazos ni mucho menos se hacer flechitas en el agua; en las playas me la paso tirado al sol y el agua salina nunca ha tocado más alla de mi cintura.
El problema empezó desde que me puse un traje de neopreno prestado, dos tallas mas grandes que yo. No quería mirar ni revisar el traje, ni siquiera con la sagaz advertencia de otros primos:
¡Cuidado con el traje del Hombre de Hojalata! (Mas tarde me entere que tenía fama de dejar oxidados los trajes de neopreno al igual que los calzones)
-Agarrate bien y ve enderezando tu cuerpo-
-Vamos a aumentar la velocidad-
Y asi anduve por más de 10 minutos. Yo me sentía todo un BayWatch, región 4 en Valle de Bravo.
De tanto llevar las piernas duras como pan para hacer creme brule, zas… un calambre empezó a bajar de mi pantoriilla a los dedos de mis pies…
¡Hijos del botulismo! Ya no había salvación, me resistí lo más que pude, no podía ni gritar del pinche dolor. Mi pierna por dejo de estar dura, no me soltaba por miedo a la caída, pero lo que siguió fue una escena digna para subirse a Youtube.
Mi pierna perdió fuerza, y como me habían dicho: pase lo que pase no te sueltes, lo cumplí. A costa de que el ski derecho reboto con el agua y después en mi cara.
OBSCURO, OBSCURO, OBSCURO, OBSCURO.
No supe que paso después. Había una luz brillante. No, no era la luz del Señor, ni tampoco vi a San Peter en una bata blanca, era un oriundo paramédico, que checaba mis pupilas.
Me reincorpore poco a poco para terminar el numerito…¡Vomitando!
Ya en casa, mi mama estaba hecha un mar de lagrimas, al lado tenía el casco (partido por la mitad), mi ropa cubierta de una planta verde rara y una buena dotación de antinflamatorios y bolsas de hielo.
Mientras que estaba recostado en la cama, me decía:
Nota mental
Para la próxima reunión debo de traer los los muñecos de los Thundercats y los Amos del Universo.